Oiga candidato haga pública su financiación!!!
| Columnistas - Felipe Duran Carrón |
“Los candidatos a la Alcaldía de Zipaquirá deberían comprometerse a mostrar el origen de sus recursos para las campañas, contar quiénes son sus donantes y manifestar cuanto invertirán”
La Fábula de la Política electoral:
La corrupción no es una práctica aislada de algunos enfermos desadaptados, es todo un ciclo de situaciones en las que participa mucha gente de manera consciente o no. El ciclo de la corrupción comienza en las campañas electorales cuando cada candidato comienza la búsqueda de recursos para su financiación, y pongamos un ejemplo: En Zipaquirá un Alcalde está ganando un poco más de 5 millones de pesos al mes eso quiere decir 60 millones en un año y 240 millones en 4 años que es lo que dura un mandato, mas sin embargo, se calcula que un candidato a la Alcaldía de Zipaquirá puede estar gastando entre 500 y 1.000 millones de pesos en campaña (a pesar que las normas electorales ponen topes de financiación) y siempre se ha creído que lo que reportan los candidatos como gastos de campaña está muy por debajo de lo que gastan realmente. Surgen dos primeras preguntas: ¿Si un Alcalde va a ganar en todos los 4 años de su gobierno 240 millones de pesos como es que llega a invertir hasta 1.000 millones? Y, ¿Quién en nuestro país cuenta con tanto dinero para financiar campañas tan costosas?
Simple, cuando un candidato invierte tanto dinero lo hará seguramente porque piensa recuperar cuatro veces ese valor cuando llegue a la Alcaldía (Primera regla empresarial exitosa: no inviertas donde no haya posibilidades de recuperar la inversión), pues no va a gastar la plata de su salario pagando deudas de campaña, y, por otro lado, muchos de los socios inversionistas de la campaña no toman su aporte como una donación sino como una inversión que verán retribuida con mejores rendimientos que las pirámides a través de la contratación una vez se posesione el burgomaestre de turno, algunos otros podrán entrar como socios inversionistas con material en especie, es decir votos, que luego serán redimidos como acciones de participación. Entonces, los candidatos mas gastalones, derrochadores de publicidad, de fiestas, de regalos y demás, es decir, los que más invierten serán seguramente los que entrarán con mayor ferocidad a recuperar sus inversiones. Allí es donde entra la primera reflexión: ¿Será la corrupción un hecho aislado de unos pocos o de unos gobernantes?, pues no, al ciudadano que le encanta la fiesta política exuberante, el regalo continuo, todo evento gratis político que seduce y enamora y luego vota por aquel que más se “dejo ver” alimenta el ciclo de la corrupción. Paralelo a esto, cada candidato a Alcalde puede llegar a conseguirse un séquito de candidatos al Concejo a los que también les financian parte de su publicidad y eventos para luego contar con su silencio y amistad una vez sean elegidos y estén gobernando (Segunda regla empresarial exitosa: Rodéate bien).
Luego, una vez sale electo el que más fiestas, publicidad, agasajos y regalos pudo ofrecer comienzan los cruces de cuentas a 4 años y la contratación estatal se convierte en un punto focal. El presupuesto de una ciudad como Zipaquirá se calcula durante 4 años puede llegar en gastos e inversiones a una cifra cercana a los 250.000 millones de pesos, y pues cada ciudad en el país cuenta con diferentes cantidades de presupuesto. Por eso muchos se matan por administrar tal empresa y se preocupan más por estimular la diversión de los votantes que en trabajar propuestas de desarrollo para la ciudad, porque es una fórmula que funciona en términos empresariales, es trabajar el talento humano.
El ciclo de la corrupción entonces nace en la campaña electoral, crece una vez el mandatario de turno asume el poder, se reproduce durante los 4 años de mandato y no muere como cualquier ciclo biológico sino que cuando comienza una nueva campaña sigue renaciendo en un eterno idilio de culpas compartidas.
Por eso quiero proponer algo a la ciudadanía y por supuesto a los candidatos a la Alcaldía, enviándoles un mensaje público: COMPROMETANSE A PUBLICAR SUS GASTOS DE CAMPAÑA, A QUE PODAMOS IDENTIFICAR A SUS DONANTES, y los ciudadanos comprometámonos a no acompañar a personas que no asuman ese compromiso. Vamos a seguir trabajando esa propuesta, a perfeccionarla y el que se quede por fuera de la iniciativa se entenderá que tiene poco compromiso con la transparencia.
Si usted alguna vez se ha preguntado cómo puede ayudar a combatir la corrupción tiene todas las posibilidades, deje de estar esperando que lo inunden de vallas y fiestas, espere campañas sobrias y austeras que cuenten con la publicidad suficiente y necesaria para comunicar ideas, y si ve desbalances y excesos de gasto en una campaña, sospeche mucho. Les invito a que acompañen la petición hecha a los candidatos.
Felipe Duran Carrón
Concejal Zipaquirá
| < Prev | Próximo > |
|---|

















Comentarios
Igual el que la "debe la teme", así que vamos candidatos!!!, comuniquen de dónde proviene su financiación.
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.