El Peor Negocio de Catedral de Sal
| Columnistas - Felipe Duran Carrón |
Por un lapso de diez años el Municipio dejará de recibir más de 10.000 millones de pesos por cuenta de un contrato firmado por William Suarez gerente de la empresa Catedral de Sal y validado por el Alcalde y el Comfis (Consejo Municipal de Política Fiscal).
Es muy importante aclarar algunas cosas antes. La Empresa Catedral de Sal es una sociedad de economía mixta creada en el año 2001, que recauda y distribuye las rentas del clúster turístico de Catedral de Sal y en donde el 51% de las acciones son propiedad del Municipio de Zipaquirá y el 49% de personas particulares. Es decir, la empresa recauda los ingresos por boletería de todos los atractivos turísticos que existen del Parque Villaveces hacia arriba, esto por una decisión del gobierno nacional de entregarle dichos recursos a nuestra ciudad, lo que significó que desde el año 2001 Zipaquirá logró un ingreso nuevo que se ha venido utilizando para construir proyectos de infraestructura como el Parque de la Esperanza en Algarra II entre otras obras.
Hoy han Pasado 10 años desde la conformación de la empresa y el actual gerente firmó un contrato que no tiene antecedentes en la historia de la misma y que termina lesionando las finanzas de nuestra ciudad. A pesar que en el año 2003 se realizó la instalación eléctrica y de sonido interno del atractivo turístico Catedral de Sal, en diciembre de 2010 decidieron que había que remplazarla completamente y que eso le costaba al Municipio más de 4.000 millones de pesos. Pero ahí no termina todo, decidieron al mismo tiempo que una empresa privada iba a realizar dicha instalación, y se inventaron entregarle en CONCESIÓN por diez años la iluminación y el sonido a ese ente privado llamado Esinco S.A., lo que significa que dicha empresa explotará económicamente unos cables y unas lámparas y tendremos que pagarles descontando 2.000 pesos de cada boleta de los turistas que ingresan a Catedral de Sal y así Esinco ganará entre 884 y 1.258 millones de pesos al año, para un total final en 2020 de más de 10.000 millones de pesos ganados con este negocio. Sorprende que antes de la firma de este contrato no debíamos pagar por mantenimiento de redes eléctricas, y lo único relacionado que se encontró en 2009 fue un contrato por 16 millones de pesos para mantenimiento de instalaciones eléctricas. Entonces, lo que en 2009 nos costó 16 millones, desde el año 2011 nos va a costar más de 800 millones. ¿A quién se le ocurre convertir una instalación eléctrica y de sonido en un negocio para explotar por diez años? Generalmente los bienes y servicios que se entregan en Concesión están relacionados con las vías (Peajes) o explotación Minera (Petróleo, Sal, Carbón), en donde el propietario del bien (Estado) a cambio de una remuneración o la prestación de un servicio que no puede cubrir lo entrega para ser explotado por un privado. En nuestro caso, ni existe la necesidad manifiesta de cambiar las redes eléctricas y de sonido, ni el mantenimiento de redes eléctricas ha sido tan costoso que merezca entregárselo a un tercero para reducir costos.Al contrario, se creó un gasto adicional y esos 10.000 millones que recibirá el privado por lucrarse de las redes eléctricas los dejará de recibir el Municipio. Es sin duda el peor negocio que ha hecho la empresa Catedral de Sal en toda su existencia y que de paso frena las posibilidades de invertir esos recursos en otros campos.
No obstante lo anterior, hemos visto como del año 2009 a 2010 se redujo en más de 30.000 la visita de turistas a Catedral de Sal, y los ingresos por Boletería que venían creciendo al 12 y 14%, se redujeron al 9% en 2010 y así mismo, los ingresos del Complejo Turístico (parte externa de Catedral de Sal) han venido sufriendo un descenso desde el año 2008. Otra de las decisiones cuestionables es el incremento de los precios de Boletería que vienen aumentando en promedio un 30% año a año, mientras la inflación no pasa del 5%. Tales tarifas han podido llegar a golpear y desestimular al turismo nacional por sus altos costos y parecen estar mas diseñadas para turistas extranjeros (Hoy un adulto paga por la visita más simple $ 20.000 pesos y un niño $ 14.000). Si la política de tarifas estuviera acertando significaría que Catedral de Sal debería estar creciendo en ingresos a márgenes similares al incremento de tarifas pero hay una relación negativa de más de 21% entre lo que incrementa su valor y lo que recauda.
Ya están en marcha las investigaciones judiciales y de los órganos de control sobre el contrato firmado que decidirán aspectos de tipo legal, pero las responsabilidades cuando se manejan dineros públicos no son solo legales, la ciudadanía debe generar espacios de censura social a actos como estos. Rechazo públicamente el mal negocio para el Municipio a partir de la firma de dicho contrato que nos despojará de más de 800 millones de pesos al año, un buen negocio sin duda para Esinco S.A.
Catedral de Sal puede llegar a ser un gran motor del desarrollo local que en buenas manos puede potencializar una cadena productiva de positivas repercusiones económicas para los zipaquireños. Por el momento, se puede decir que la actual administración se raja en este campo, y no solo eso sino que nos deja una carga de diez años, un legado que recibimos con mucha decepción.
* Agradezco a Juan Carlos Uribe García por el trabajo de investigación y colaboración.
Felipe Durán Carrón
Concejal Zipaquirá
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Comentarios
un zipaquireno con orgullo
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